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Alquiler casa flotante Gloucester - 1 casa flotante

Recomendado Precio: de menor a mayor Precio: de mayor a menor Número de reseñas Mejor revisado Reservación instantánea disponible
Alquiler de
$263
Por noche
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Calificación promedio de Gloucester: 5 de 5 basada en 1 Reseña. 1 reseñas.

Ofrecemos 1 casa flotante en Gloucester con un total de 4 noches con precios que oscilan entre los $263 y los $263 por noche.

Donde el río se une a la historia: Gloucester te espera

Entre las ondulantes colinas de los Cotswolds al este y el antiguo Forest of Dean al oeste, Gloucester se alza con orgullo a orillas del río Severn como el puerto más interior del Reino Unido. Esta ciudad catedralicia, situada en el suroeste de Inglaterra, está a solo 94 millas al oeste de Londres y a 33 millas de Bristol. Con más de 2.000 años de historia que se remontan a la época romana, cuando se conocía como Glevum, Gloucester combina de forma única un pasado antiguo con una animada vida junto al agua. En las coordenadas 51,86°N y 2,24°O, la ciudad disfruta de un clima templado perfecto para explorar los canales y el campo de alrededor en cualquier época del año.

Por qué alojarte en una casa flotante amarrada lo cambia todo

En Gloucester, las casas flotantes están amarradas de forma permanente, así que te ofrecen un hogar estable sobre el agua en lugar de una experiencia de navegación. Esto es importante porque puedes salir directamente de tu alojamiento único y adentrarte en una de las zonas portuarias con más historia de Inglaterra, sin preocuparte por maniobrar o pilotar un barco. La magia de una casa flotante amarrada está en su entorno tranquilo, en pleno centro de la acción, rodeado de antiguos almacenes victorianos restaurados, museos, bares y restaurantes.

Tu puerta de entrada a una experiencia inglesa auténtica

Alojarte en una casa flotante en los Gloucester Docks te sitúa en lo que muchos consideran el mejor ejemplo conservado de muelles victorianos del país. La zona cuenta con quince almacenes victorianos catalogados, y el suave chapoteo del agua contra tu alojamiento crea una banda sonora totalmente distinta a la de cualquier hotel. Despiértate con vistas a barcos históricos y una preciosa arquitectura de ladrillo, con acceso directo al centro de la ciudad, a solo un corto paseo.

Ideal para parejas, familias y grupos de amigos

Unas vacaciones en casa flotante en Gloucester encajan con todo tipo de viajeros. Las parejas que buscan romanticismo disfrutarán del ambiente íntimo rodeado de agua e historia. Las familias pueden usar la casa flotante como base original para descubrir localizaciones de rodaje de Harry Potter en la catedral de Gloucester, visitar el museo del Sastre de Gloucester o aprender de forma interactiva en el National Waterways Museum. Los grupos de amigos adorarán el factor sorpresa y la cercanía a bares y restaurantes junto al agua.

Rincones mágicos que no salen en las guías

Blackfriars Priory: una joya medieval a la vista de todos

Fundado en 1239, Blackfriars es el priorato dominico mejor conservado del Reino Unido. Este impresionante conjunto medieval del siglo XIII está escondido en el centro de la ciudad y cuenta con un magnífico techo de madera con vigas en tijera y tranquilos claustros donde los frailes estudiaban y rezaban hace más de 750 años. A diferencia de la concurrida catedral, Blackfriars ofrece un ambiente pausado que te permite imaginar la vida medieval a tu alrededor.

The New Inn: cruza una puerta medieval

Esta posada del siglo XV es uno de los mejores ejemplos conservados de su tipo en Inglaterra. Con su preciosa arquitectura de entramado de madera y su encantador patio medieval, The New Inn te transporta directamente al pasado. Sus interiores acogedores y suelos que crujen crean una atmósfera de cuento, perfecta para comer algo o tomar una bebida.

Hillfield Gardens: el refugio verde secreto de la ciudad

A las afueras del centro se encuentra este auténtico tesoro escondido, hogar de algunos de los árboles más antiguos de Gloucester y de monumentos históricos como el Scriven's Conduit, el King's Board y una antigua capilla de leprosos. Este parque tranquilo es ideal para escapar de las zonas más turísticas y descubrir curiosos fragmentos de la historia local.

Cinco experiencias que marcarán tu estancia

1. Ver pasar rugiendo la ola del Severn

El río Severn alberga uno de los fenómenos naturales más espectaculares del Reino Unido: una ola de marea que puede alcanzar hasta 2 metros de altura. El estuario del Severn tiene uno de los mayores rangos de mareas del mundo, de unos 13 metros, solo superado por la bahía de Fundy y la bahía de Ungava en Canadá. Cerca de Gloucester, los mejores puntos para verla son Over Bridge, a solo 1 milla por la A40, y Stonebench, a 3 millas. Las olas más grandes se producen en las mareas de primavera y otoño, y los más aventureros incluso pueden ver a surfistas intentando cabalgarla. Este tramo del Severn está considerado la cuna del surf fluvial, con la primera ola surfeada con éxito en 1955.

2. Caminar por los pasillos de Hogwarts

La catedral de Gloucester fue escenario de rodaje de tres películas de Harry Potter: Harry Potter y la piedra filosofal, Harry Potter y la cámara secreta, y Harry Potter y el misterio del príncipe. Sus impresionantes claustros se transformaron en los pasillos de Hogwarts, y aquí se rodaron escenas como el famoso mensaje en la pared sobre la apertura de la Cámara de los Secretos o cuando Harry y Ron se esconden del trol. La catedral, con más de 1.300 años de historia, también alberga la tumba del rey Eduardo II y algunas de las mejores vidrieras del país.

3. Descubrir el único museo de arte inspirado en la naturaleza del mundo

Nature in Art es el primer museo del mundo dedicado exclusivamente al arte, tanto decorativo como aplicado, inspirado en la naturaleza. Se encuentra en una elegante mansión georgiana en Wallsworth Hall, a solo dos millas al norte de Gloucester, y su colección abarca 1.500 años con obras de más de 600 artistas de más de 50 países. Entre ellos hay nombres como el escultor Jacob Epstein, el joyero Rene Lalique e incluso Pablo Picasso. El museo cuenta con un jardín de esculturas, estudios donde puedes ver a los artistas trabajando y una acogedora cafetería.

4. Subir a Robinswood Hill para disfrutar de vistas panorámicas

Este parque natural de 250 acres en lo alto de una colina ofrece senderos entre huertos y la posibilidad de ver fauna local como zorros, tejones y milanos reales. Incluye una Reserva Natural Local y la cantera de Robin's Wood Hill, declarada Lugar de Especial Interés Científico. Es perfecto para familias, pasear con el perro, salir a correr o hacer un picnic con vistas espectaculares de la ciudad y el campo.

5. Hacer una visita guiada a pie con expertos locales

El Gloucester Civic Trust lleva más de 40 años organizando rutas guiadas temáticas por la ciudad. Guías expertos te llevan por la historia romana, el patrimonio de los muelles, la relación de Beatrix Potter con la ciudad, antiguas posadas y pubs, y las historias de personajes locales famosos. Son paseos que revelan rincones y relatos que la mayoría de visitantes pasan por alto sin darse cuenta.

Un legado marítimo que dio forma a la ciudad

Los Gloucester Docks se inauguraron en 1827 con la finalización del canal Gloucester and Sharpness, que en su momento fue el canal para barcos más largo y profundo del mundo, con 16 millas. Ya en 1580, la reina Isabel I había concedido a Gloucester el estatus de puerto, permitiéndole comerciar directamente con puertos extranjeros. En su apogeo durante el siglo XIX, los muelles bullían con hasta 30 grandes veleros, barcazas y otras embarcaciones, mientras los almacenes se llenaban de grano de Irlanda y Europa, azúcar del Caribe y madera de Escandinavia.

El North Warehouse, en el extremo norte de la dársena principal, fue el primero en construirse, entre 1826 y 1827, para asegurar espacio de almacenamiento cuando se abrió el canal. El Victoria Dock se añadió en 1849 con la expansión del negocio, junto con otros almacenes como el Victoria, el Albert y el Britannia, construidos para el comerciante local de hierro William Partridge. El Llanthony Warehouse, levantado en 1873, alberga hoy el National Waterways Museum, con una fascinante colección de barcos históricos y objetos relacionados con los canales.

Cómo llegar y moverte por la zona

Gloucester está a unas 2 horas de Londres en tren y cuenta con excelentes conexiones por carretera a través de la autopista M5. Sal por las salidas 11 o 12 para llegar fácilmente a la ciudad y a la zona de los muelles. El centro es compacto, así que la mayoría de las atracciones están a una distancia cómoda a pie desde los docks, lo que hace que una casa flotante sea una base perfecta sin necesidad de coche. La ciudad balneario de Cheltenham está a solo 7 millas, y los pintorescos pueblos de los Cotswolds son ideales para excursiones de un día.

Cuándo reservar tu escapada flotante

Gloucester es atractiva todo el año, pero cada estación tiene su propio encanto. La primavera y el otoño ofrecen las olas más impresionantes del Severn Bore para quienes quieren ver este fenómeno natural. El verano trae paseos en barco por el canal, eventos al aire libre en los muelles y el mejor clima para explorar el campo de alrededor. El invierno regala una experiencia más íntima de la ciudad, con menos gente en la catedral y noches acogedoras sobre el agua.

Una base para explorar más allá

Desde tu casa flotante amarrada, toda la región se abre ante ti. Al oeste está el Forest of Dean, uno de los pocos bosques antiguos que quedan en Inglaterra. Al este se extienden los Cotswolds, reconocidos como paisaje nacional, con sus pueblos de piedra color miel y colinas suaves. El Painswick Rococo Garden, con sus elementos acuáticos restaurados del siglo XVIII y su curioso laberinto, está a un corto trayecto en coche. Los amantes de la historia pueden acercarse a Tewkesbury y su impresionante abadía, mientras que los senderistas pueden recorrer tramos del Severn Way, una ruta de larga distancia.

Mucho más que un simple alojamiento

Elegir una casa flotante en Gloucester es apostar por una experiencia que empieza en cuanto subes a bordo. El suave balanceo del agua bajo tus pies, los cantos de las aves acuáticas al amanecer, las vistas de barcos históricos desde la ventana y el sonido de la vida en los muelles crean recuerdos que ningún hotel convencional puede igualar. Es un alojamiento que forma parte de tu historia de viaje, no solo un lugar donde dormir.

Reserva ahora una casa flotante y adéntrate en un mundo donde 2.000 años de historia se unen a una forma única de vivir junto al agua, en el corazón de una de las ciudades más fascinantes de Inglaterra.

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